Monday, July 10, 2017

72. Los genios (Al yinn)

Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 28 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. Di: «Se me ha revelado que un grupo de genios estaba escuchando y decía: 'Hemos oído una Recitación maravillosa,
2. que conduce a la vía recta. Hemos creído en ella y no asociaremos nadie a nuestro Señor'.
3. Y: 'Nuestro Señor -¡exaltada sea Su grandeza!- no ha tomado compañera ni hijo'
4. Y: 'Nuestro loco decía contra Alá una solemne mentira'.
5. Y: 'Nosotros creíamos que ni los humanos ni los genios iban a proferir mentira contra Alá'.
6. Y: 'Había humanos varones que se refugiaban en los genios varones y éstos enloquecieron más a aquéllos'.
7. Y: 'Creían ellos, como vosotros, que Alá no iba a enviar a nadie'.
8. Y: 'Hemos palpado el cielo y lo hemos encontrado lleno de guardianes severos y de centellas'.
9. Y: 'Nos sentábamos allí, en sitios apropiados para oír. Pero todo aquél que escucha, al punto encuentra una centella que le acecha'.
10. Y: 'No sabemos si se quiere mal a los que están en la tierra o si su Señor quiere dirigirles bien'.
11. Y: 'Entre nosotros hay unos que son justos y otros que no. Seguimos doctrinas diferentes'.
12. Y: 'Creíamos que no podríamos escapar a Alá en la tierra, ni aun huyendo'.
13. Y: 'Cuando oímos la Dirección, creímos en ella. Quien cree en su Señor no teme daño ni injuria'.
14. Y: 'Entre nosotros los hay que se someten a Alá y los hay que se apartan. Los que se someten a Alá han elegido la rectitud.
15. Los que se apartan, en cambio, son leña para la gehena'.
16. Y: 'Si se hubieran mantenido en la vía recta, les habríamos dado de beber agua abundante
17. para probarles. A quien se desvíe de la Amonestación de su Señor, Él le conducirá a un duro castigo'.
18. Y: 'Los lugares de culto son de Alá. ¡No invoquéis a nadie junto con Alá!'
19. Y: 'Cuando el siervo de Alá se levantó para invocarle, poco les faltó para, en masa, arremeter contra él'».
20. Di: «Invoco sólo a mi Señor y no Le asocio nadie».
21. Di: «No puedo dañaros ni dirigiros».
22. Di: «Nadie me protegerá de Alá y no encontraré asilo fuera de Él.
23. Sólo un comunicado de Alá y Sus mensajes». A quien desobedezca a Alá y a Su Enviado le espera el fuego de la gehena, en el que estará eternamente, para siempre.
24. Hasta que, cuando vean aquello con que se les ha amenazado, sabrán quién es el que recibe auxilio más débil y quién es numéricamente inferior.
25. Di: «No sé si está cerca aquello con que se os ha amenazado o si mi Señor lo retardará aún.
26. El Conocedor de lo oculto. No descubre a nadie lo que tiene oculto,
27. salvo a aquél a quien acepta como enviado. Entonces, hace que le observen por delante y por detrás,
28. para saber si han transmitido los mensajes de su Señor. Abarca todo lo concerniente a ellos y lleva cuenta exacta de todo»


7. Los lugares elevados (Al araf)

Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 206 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. 'lms.
2. Ésta es una Escritura que se te ha revelado -¡no te apures por ella!-, para que adviertas por ella, y como amonestación para los creyentes.
3. ¡Seguid lo que vuestro Señor os ha revelado y no sigáis a otros amigos en lugar de seguirle a Él! ¡Qué poco os dejáis amonestar!
4. ¡Cuántas ciudades hemos destruido! Les alcanzó Nuestro rigor de noche o durante la siesta.
5. Cuando les alcanzó Nuestro rigor, no gritaron más que: «¡Fuimos impíos!».
6. Pediremos, ciertamente, responsabilidades a aquéllos a quienes mandamos enviados, como también a los enviados.
7. Les contaremos, ciertamente, con conocimiento. No estábamos ausentes.
8. La pesa ese día será la Verdad. Aquéllos cuyas obras pesen mucho serán los que prosperen,
9. mientras que aquéllos cuyas obras pesen poco perderán, porque obraron impíamente con Nuestros signos.
10. Os hemos dado poderío en la tierra y os hemos puesto en ella medios de subsistencia. ¡Qué poco agradecidos sois!
11. Y os creamos. Luego, os formamos. Luego dijimos a los ángeles: «¡Prosternaos ante Adán!» Se prosternaron, excepto Iblis. No fue de los que se prosternaron.
12. Dijo: «¿Qué es lo que te ha impedido prosternarte cuando Yo te lo he ordenado?» Dijo: «Es que soy mejor que él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él le creaste de arcilla».
13. Dijo: «Desciende, pues, de aquí! ¡No vas a echártelas de soberbio en este lugar...! ¡Sal, pues, eres de los despreciables!»
14. Dijo: «¡Déjame esperar hasta el día de la Resurreción!»
15. Dijo: «¡Cuéntate entre aquellos a quienes es dado esperar!»
16. Dijo: «Como me has descarriado, he de acecharles en Tu vía recta.
17. He de atacarles por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda. Y verás que la mayoría no son agradecidos».
18. Dijo: «¡Sal de aquí, detestable, vil! ¡He de llenar la gehena de tus secuaces ¡De todos vosotros!»
19. «¡Adán! ¡Habita con tu esposa en el Jardín y comed de lo que queráis, pero no os acerquéis a este árbol! Si no, seréis de los impíos».
20. Pero el Demonio les insinuó el mal, mostrándoles su escondida desnudez, y dijo: «Vuestro Señor no os ha prohibido acercaros a este árbol sino por temor de que os convirtáis en ángeles u os hagáis inmortales».
21. Y les juró: «¡De veras, os aconsejo bien!»
22. Les hizo, pues, caer dolosamente. Y cuando hubieron gustado ambos del árbol, se les reveló su desnudez y comenzaron a cubrirse con hojas del Jardín. Su Señor les llamó: «¿No os había prohibido ese árbol y dicho que el Demonio era para vosotros un enemigo declarado?»
23. Dijeron: «¡Señor! Hemos sido injustos con nosostros mismos. Si no nos perdonas y Te apiadas de nosotros, seremos, ciertamente, de los que pierden».
24. Dijo: «¡Descended! Seréis enemigos unos de otros. La tierra será por algún tiempo vuestra morada y lugar de disfrute»
25. Dijo: «En ella viviréis, en ella moriréis y de ella se os sacará».
26. ¡Hijos de Adán! Hemos hecho bajar para vosotros una vestidura para cubrir vuestra desnudez y para ornato. Pero la vestidura del temor de Alá, ésa es mejor. Ése es uno de los signos de Alá. Quizás, así, se dejen amonestar.
27. ¡Hijos de Adán! Que el Demonio no os tiente, como cuando sacó a vuestros padres del Jardín, despojándoles de su vestidura para mostrarles su desnudez. Él y su hueste os ven desde donde vosotros no les veis. A los que no creen les hemos dado los demonios como amigos.
28. Cuando cometen una deshonestidad, dicen: «Encontramos a nuestros padres haciendo lo mismo y Alá nos lo ha ordenado». Di: «Ciertamente, Alá no ordena la deshonestidad. ¿Decís contra Alá lo que no sabéis?»
29. Di: «Mi Señor ordena la equidad. Dirigíos a Él siempre que oréis e invocadle rindiéndole culto sincero. Así como os ha creado, volveréis».
30. Ha dirigido a unos, pero otros han merecido extraviarse. Éstos han tomado como amigos a los demonios, en lugar de tomar a Alá, y creen ser bien dirigidos.
31. ¡Hijos de Adán! ¡Atended a vuestro atavío siempre que oréis! ¡Comed y bebed, pero no cometáis excesos, que Él no ama a los inmoderados!
32. Di: «,Quién ha prohibido los adornos que Alá ha producido para Sus siervos y las cosas buenas de que os ha proveído?» Di: «Esto es para los creyentes mientras vivan la vida de acá, pero, en particular, para el día de la Resurrección». Así es como explicamos con detalle las aleyas a gente que sabe.
33. Di: «Mi Señor prohíbe sólo las deshonestidades, tanto las públicas como las ocultas, el pecado, la opresión injusta, que asociéis a Alá algo a lo que Él no ha conferido autoridad y que digáis contra Alá lo que no sabéis».
34. Cada comunidad tiene un plazo. Y cuando vence su plazo, no pueden retrasarlo ni adelantarlo una hora.
35. ¡Hijos de Adán! Si vienen a vosotros enviados salidos de vosotros contándoos Mis signos, quienes temen a Alá y se enmiendan no tienen que temer y no estarán tristes.
36. Pero quienes hayan desmentido Nuestros signos y se hayan apartado altivamente de ellos, ésos morarán en el Fuego eternamente.
37. ¿Hay alguien que sea más impío que quien inventa una mentira contra Alá o niega Sus signos? Ésos tendrán la suerte a que han sido destinados. Cuando, al fin, Nuestros enviados vengan a ellos para llamarles, dirán: «¿Dónde está lo que invocabais en lugar de invocar a Alá?» Ellos dirán: «¡Nos han abandonado!» Entonces, atestiguarán contra sí mismos su incredulidad.
38. Dirá «¡Entrad en el Fuego a reuniros con las comunidades de genios y hombres que os han precedido!» Siempre que una comunidad entra, maldice a su hermana. Cuando, al fin, se encuentren allí todas, la última en llegar dirá de la primera: «¡Señor! Éstos son quienes nos extraviaron. Dóblales, pues, el castigo del Fuego». Dirá: «Todos reciben el doble. Pero vosotros no sabéis».
39. La primera de ellas dirá a la última: «No gozáis de ningún privilegio sobre nosotros. Gustad, pues, el castigo que habéis merecido».
40. A quienes hayan desmentido Nuestros signos y se hayan apartado altivamente de ellos, no se les abrirán las puertas del cielo ni entrarán en el Jardín hasta que entre un camello en el ojo de una aguja. Así retribuiremos a los pecadores.
41. Tendrán la gehena por lecho y, por encima, cobertores. Así retribuiremos a los impíos.
42. Quienes creyeron y obraron bien- a nadie pedimos sino según sus posibilidades-. ésos morarán en el Jardín eternamente.
43. Extirparemos el rencor que quede en sus pechos. Fluirán arroyos a sus pies. Dirán: «¡Alabado sea Alá, Que nos ha dirigido acá! No habríamos sido bien dirigidos si no nos hubiera dirigido Alá. Los enviados de nuestro Señor bien que trajeron la Verdad». Y se les llamará: «Éste es el Jardín. Lo habéis heredado en premio a vuestras obras».
44. Los moradores del Jardín llamarán a los moradores del Fuego: «Hemos encontrado que era verdad lo que nuestro Señor nos había prometido. Y vosotros, ¿ habéis encontrado si era verdad lo que vuestro Señor os había prometido?» «¡Si!», dirán. Entonces, un voceador pregonará entre ellos: «¡Que la maldición de Alá caiga sobre los impíos.
45. que desvían a otros del camino de Alá, deseando que sea tortuoso, y no creen en la otra vida!»
46. Hay entre los dos un velo. En los lugares elevados habrá hombres que reconocerán a todos por sus rasgos distintivos y que llamarán a los moradores del Jardín: «¡Paz sobre vosotros!» No entrarán en él, por mucho que lo deseen.
47. Cuando sus miradas se vuelvan hacia los moradores del Fuego, dirán: «¡Señor! ¡No nos pongas con el pueblo impío»
48. Y los moradores de los lugares elevados llamarán a hombres que reconozcan por sus rasgos distintivos. Dirán: «Lo que habéis acumulado y vuestra altivez no os han servido de nada.
49. ¿Son éstos aquéllos de quienes jurabais que Alá no iba a apiadarse de ellos?» «¡Entrad en el Jardín! No tenéis que temer y no estaréis tristes».
50. Los moradores del Fuego gritarán a los moradores del Jardín: «¡Derramad sobre nosotros algo de agua o algo de lo que Alá os ha proveído!» Dirán: «Alá ha prohibido ambas cosas a los infieles,
51. que tomaron su religión a distracción y juego, a quienes la vida de acá engañó». Hoy les olvidaremos, como ellos olvidaron que les llegaría este día y negaron Nuestros signos.
52. Les trajimos una Escritura, que explicamos detalladamente, con pleno conocimiento, como dirección y misericordia para gente que cree.
53. ¿Esperan otra cosa que su cumplimiento? El día que se cumpla, los que antes la olvidaron dirán: «Los enviados de nuestro Señor bien que trajeron la Verdad ¿Tenemos ahora intercesores que intercedan por nosotros o se nos podría devolver y obraríamos de modo diferente al que obramos?» Se han perdido a sí mismos y se han esfumado sus invenciones.
54. Vuestro Señor es Alá, Que ha creado los cielos y la tierra en seis días. Luego, se ha instalado en el Trono. Cubre el día con la noche, que le sigue rápidamente. Y el sol, la luna y las estrellas, sujetos por Su orden. ¿No son Suyas la creación y la orden? ¡Bendito sea Alá, Señor del universo!
55. ¡Invocad a vuestro Señor humilde y secretamente! Él no ama a quienes violan la ley.
56. ¡No corrompáis en la tierra después de reformada! ¡Invocadle con temor y anhelo! La misericordia de Alá está cerca de quienes hacen el bien.
57. Es Él quien envía los vientos como nuncios que preceden a Su misericordia. Cuando están cargados de nubes pesadas, las empujamos a un país muerto y hacemos que llueva en él y que salgan, gracias al agua, frutos de todas clases. Así haremos salir a los muertos. Quizás así, os dejéis amonestar.
58. La vegetación de un país bueno sale con la ayuda de su Señor, mientras que de un país malo sale pero escasa. Así explicamos los signos a gente que agradece.
59. Enviamos Noé a su pueblo. Dijo: «¡Pueblo! ¡Servid a Alá! No tenéis a ningún otro dios que a Él. Temo por vosotros el castigo de un día terrible».
60. Los dignatarios de su pueblo dijeron: «Sí, vemos que estás evidentemente extraviado».
61. Dijo: «¡Puebla! No estoy extraviado, antes bien he sido enviado por el Señor del universo.
62. Os comunico los mensajes de mi Señor y os aconsejo bien. Y sé por Alá lo que vosotros no sabéis.
63. ¿Os maravilláis de que os haya llegado una amonestación de vuestro Señor, por medio de un hombre salido de vosotros, para advertiros y para que temáis a Alá y, quizás, así, se os tenga piedad?»
64. Pero le desmintieron. Así, pues, les salvamos, a él y a quienes estaban con él en la nave, y anegamos a quienes habían desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad, un pueblo ciego.
65. Y a los aditas su hermano Hud. Dijo: «¡Pueblo! ¡Servid a Alá! No tenéis a ningún otro dios que a Él. ¿No vais a temerle?»
66. Los dignatarios de su pueblo, que no creían, dijeron: «Vemos que estás tonto y, sí, creemos que eres de los que mienten».
67. Dijo: «¡Pueblo! No estoy tonto. Antes bien, he sido enviado por el Señor del universo.
68. Os comunico los mensajes de mi Señor y os aconsejo fielmente.
69. ¿Os maravilláis de que os haya llegado una amonestación de vuestro Señor por medio de un hombre salido de vosotros para advertiros? Y recordad cuando os hizo sucesores después del pueblo de Noé y os hizo corpulentos. ¡Recordad, pues, los beneficios de Alá! Quizás, así, prosperéis».
70. Dijeron: «¿Has venido a nosotros para que sirvamos a Alá Solo y renunciemos a aquéllos que nuestros padres servían? Tráenos, pues, aquello con que nos amenazas, si es verdad lo que dices».
71. Dijo: «¡Que la indignación y la ira de vuestro Señor caigan sobre vosotros! ¿Disputaréis conmigo sobre los nombres que habéis puesto, vosotros y vuestros padres? Alá no les ha conferido ninguna autoridad. ¡Y esperad! Yo también soy de los que esperan».
72. Así, pues, salvamos a él y a los que con él estaban por una misericordia venida de Nosotros. Y extirpamos a quienes habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes.
73. Y a los tamudeos su hermano Salih. Dijo: «¡Pueblo! ¡Servid a Alá! No tenéis a ningún otro dios que a Él. Os ha venido de vuestro Señor una prueba: es la camella de Alá, que será signo para vosotros, ¡Dejadla que pazca en la tierra de Alá y no le hagáis mal! Si no, os alcanzará un castigo doloroso.
74. Recordad cuando os hizo sucesores, después de los aditas y os estableció en la tierra. Edificasteis palacios en las llanuras y excavasteis casas en las montañas. Recordad los beneficios de Alá y no obréis mal en la tierra corrompiendo».
75. Los dignatarios de su pueblo, altivos, dijeron a los débiles que habían creído: «¿Sabéis si Salih ha sido enviado por su Señor?». Dijeron: «Creemos en el mensaje que se le ha confiado».
76. Los altivos dijeron: «Pues nosotros no creemos en lo que vosotros creéis».
77. Y desjarretaron la camella e infringieron la orden de su Señor, diciendo: «¡Salih! ¡Tráenos aquello con que nos amenazas, si de verdad eres de los enviados!»
78. Les sorprendió el Temblor y amanecieron muertos en sus casas.
79. Se alejó de ellos, diciendo: «Pueblo! Os he comunicado el mensaje de mi Señor y os he aconsejado bien, pero no amáis a los buenos consejeros».
80. Y a Lot. Cuando dijo a su pueblo: «¿Cometéis una deshonestidad que ninguna criatura ha cometido antes?
81. Ciertamente, por concupiscencia, os llegáis a los hombres en lugar de llegaros a las mujeres. ¡Sí, sois un pueblo inmoderado!»
82. Lo único que respondió su pueblo fue: «¡Expulsadles de la ciudad! ¡Son gente que se las da de puros!»
83. Y les salvamos, a él y a su familia, salvo a su mujer, que fue de los que se rezagaron.
84. E hicimos llover sobre ellos una lluvia: ¡Y mira cómo terminaron los pecadores!
85. Y a los madianitas su hermano Suayb. Dijo: «¡Pueblo! ¡Servid a Alá! No tenéis a ningún otro dios que a Él. Os ha venido, de vuestro Señor, una prueba. ¡Dad la medida y el peso justos, no defraudéis a los hombres en sus bienes! ¡No corrompáis en la tierra después de reformada! Eso es mejor para vosotros, si es que sois creyentes.
86. No acechéis en cada vía a quienes creen en Él, amenazándoles y desviándoles del camino de Alá, deseando que sea tortuoso. Y recordad, cuando erais pocos y Él os multiplicó. ¡Y mirad cómo terminaron los corruptores!
87. Y si algunos de vosotros creen en el mensaje que se me ha confiado y otros no, tened paciencia hasta que Alá decida entre nosotros. Él es el Mejor en decidir».
88. Los dignatarios del pueblo, altivos, dijeron: «Hemos de expulsarte de nuestra ciudad, Suayb, y a los que contigo han creído, a menos que volváis a nuestra religión». Suayb dijo: «¿Aun si no nos gusta?
89. Inventaríamos una mentira contra Alá si volviéramos a vuestra religión después de habernos salvado Alá de ella. No podemos volver a ella, a menos que Alá nuestro Señor lo quiera. Nuestro Señor lo abarca todo en Su ciencia. ¡Confiamos en Alá! ¡Señor, falla según Justicia entre nosotros y nuestro pueblo! Tú eres Quien mejor falla».
90. Los dignatarios de su pueblo, que no creían, dijeron: «Si seguís a Suayb, estáis perdidos...»
91. Les sorprendió el Temblor y amanecieron muertos en sus casas.
92. Fue como si los que habían desmentido a Suayb no hubieran habitado en ellas. Los que habían desmentido a Suayb fueron los que perdieron.
93. Se alejó de ellos, diciendo: «¡Pueblo! Os he comunicado los mensajes de mi Señor y os he aconsejado bien. ¿Cómo voy a sentirlo ahora por gente infiel?»
94. No enviamos a ningún profeta a ciudad que no infligiéramos a su población miseria y desgracia -quizás, así se humillaran-,
95. y que no cambiáramos, a continuación, el mal por el bien hasta que olvidaran lo ocurrido y dijeran: «La desgracia y la dicha alcanzaron también a nuestros padres». Entonces, nos apoderábamos de ellos por sorpresa sin que se apercibieran.
96. Si los habitantes de las ciudades hubieran creído y temido a Alá, habríamos derramado sobre ellos bendiciones del cielo y de la tierra, pero desmintieron y nos apoderamos de ellos por lo que habían cometido.
97. ¿Es que los habitantes de las ciudades están a salvo de que Nuestro rigor les alcance de noche, mientras duermen?
98. ¿O están a salvo los habitantes de las ciudades de que Nuestro rigor les alcance de día, mientras juegan?
99. ¿Es que están a salvo de la intriga de Alá? Nadie está a salvo de la intriga de Alá, sino los que pierden.
100. ¿No hemos indicado a los que han heredado la tierra después de sus anteriores ocupantes que, si Nosotros quisiéramos. les afligiríamos por sus pecados, sellando sus corazones de modo que no pudieran oír?
101. Ésas son las ciudades de las que te hemos contado algunas cosas. Vinieron a ellas sus enviados con las pruebas claras, pero no estaban para creer en lo que antes habían desmentido. Así sella Alá los corazones de los infieles.
102. No hemos encontrado en la mayoría de ellos fidelidad a una alianza, pero si hemos encontrado que la mayoría son unos perversos.
103. Luego, después de ellos, enviamos a Moisés con Nuestros signos a Faraón y a sus dignatarios, pero fueron injustos con ellos. ¡Y mira cómo terminaron los corruptores!
104. Moisés dijo: «Faraón! He sido enviado por el Señor del universo.
105. No debo decir nada contra Alá, sino la verdad. Os he traído una prueba clara de vuestro Señor. Deja marchar conmigo a los Hijos de Israel».
106. Dijo: «Si has traído un signo, muéstralo, si es verdad lo que dices».
107. Tiró su vara y se convirtió en auténtica serpiente.
108. Sacó su mano y he aquí que apareció blanca a los ojos de los presentes.
109. Los dignatarios del pueblo de Faraón dijeron: «Sí, éste es un mago entendido.
110. Quiere expulsaros de vuestra tierra ¿Qué ordenáis?»
111. Dijeron: «¡Dales largas, a él y a su hermano, y envía a las ciudades a agentes que convoquen,
112. que te traigan a todo mago entendido!»
113. Los magos vinieron a Faraón y dijeron: «Tiene que haber una recompensa para nosotros si vencemos».
114. Dijo: «Sí, y seréis, ciertamente, de mis allegados».
115. Dijeron: «¡Moisés! ,Tiras tú o tiramos nosotros?»
116. Dijo: «¡Tirad vosotros!» Y, cuando tiraron fascinaron los ojos de la gente y les aterrorizaron. Vinieron con un encantamiento poderoso.
117. E inspiramos a Moisés: «¡Tira tu vara!» Y he aquí que ésta engulló sus mentiras.
118. Y se cumplió la Verdad y resultó inútil lo que habían hecho.
119. Fueron, así, vencidos y se retiraron humillados.
120. Los magos cayeron prosternados
121. Dijeron: «Creemos en el Señor del universo,
122. el Señor de Moisés y de Aarón».
123. Faraón dijo: «¡Habéis creído en él antes de que yo os autorizara! Ésta es, ciertamente, una intriga que habéis urdido en la ciudad para sacar de ella a su población, pero vais a ver...
124. He de haceros amputar las manos y los pies opuestos. Luego he de haceros crucificar a todos».
125. Dijeron: «Ciertamente, volveremos a nuestro Señor.
126. Te vengas de nosotros sólo porque hemos creído en los signos de nuestro Señor cuando han venido a nosotros. ¡Señor! Infunde en nosotros paciencia y haz que cuando muramos lo hagamos sometidos a Ti».
127. Los dignatarios del pueblo de Faraón dijeron: «¿Dejaréis que Moisés y su pueblo corrompan en el país y os abandonen, a ti a y a tus dioses?» Dijo: «Mataremos sin piedad a sus hijos varones y dejaremos con vida a sus mujeres. Les podemos».
128. Moisés dijo a su pueblo: «¡Implorad la ayuda de Alá y tened paciencia! La tierra es de Alá y se la da en herencia a quien Él quiere de Sus siervos. El fin es para los que temen a Alá».
129. Dijeron: «Hemos sufrido antes de que tú vinieras a nosotros y luego de haber venido». Dijo: «Puede que vuestro Señor destruya a vuestro enemigo y os haga sucederles en la tierra para ver cómo actuáis».
130. Infligimos al pueblo de Faraón años y escasez de frutos. Quizás así, se dejaran amonestar.
131. Cuando les sonreía la fortuna, decían: «¡Esto es nuestro!». Pero, cuando les sucedía un mal, lo achacaban al mal agüero de Moisés y de quienes con él estaban. ¿Es que su suerte no dependía sólo de Alá? Pero la mayoría no sabían.
132. Dijeron: «Sea cual sea el signo que nos traigas para hechizarnos con él, no te creeremos».
133. Enviamos contra ellos la inundación, las langostas, los piojos, las ranas y la sangre, signos inteligibles. Pero fueron altivos, eran gente pecadora.
134. Y, cuando cayó el castigo sobre ellos, dijeron: «¡Moisés! Ruega a tu Señor por nosotros en virtud de la alianza que ha concertado contigo. Si apartas el castigo de nosotros, creeremos, ciertamente, en ti y dejaremos que los Hijos de Israel partan contigo».
135. Pero, cuando retiramos el castigo hasta que se cumpliera el plazo que debían observar, he aquí que quebrantaron su promesa.
136. Nos vengamos de ellos anegándoles en el mar por haber desmentido Nuestros signos y por no haber hecho caso de ellos.
137. Y dimos en herencia al pueblo que había sido humillado las tierras orientales y las occidentales, que Nosotros hemos bendecido. Y se cumplió la bella promesa de tu Señor a los Hijos de Israel, por haber tenido paciencia. Y destruimos lo que Faraón y su pueblo habían hecho y lo que habían construido.
138. E hicimos que los Hijos de Israel atravesaran el mar y llegaron a una gente entregada al culto de sus ídolos. Dijeron: «¡Moisés! ¡Haznos un dios, como ellos tienen dioses!» «¡Sois un pueblo ignorante!», dijo.
139. «Aquello en que estas gentes están va a ser destruido y sus obras serán vanas».
140. Dijo: «¿Voy a buscaros un dios diferente de Alá, siendo así que Él os ha distinguido entre todos los pueblos?»
141. Y cuando os salvamos de las gentes de Faraón, que os sometían a duro castigo, matando sin piedad a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres. Con esto os probó vuestro Señor duramente.
142. Y nos dimos cita con Moisés durante treinta días, que completamos con otros diez. Así, la duración con su Señor fue de cuarenta días. Moisés dijo a su hermano Aarón: «Haz mis veces en mi pueblo, obra bien y no imites a los corruptores».
143. Cuando Moisés acudió a Nuestro encuentro y su Señor le hubo hablado, dijo: «¡Señor! ¡Muéstrate a mí, que pueda mirarte!» Dijo: «¡No Me verás! ¡Mira, en cambio, la montaña! Si continúa firme en su sitio, entonces Me verás». Pero, cuando su Señor se manifestó a la montaña, la pulverizó y Moisés cayó al suelo fulminando. Cuando volvió en si dijo: «¡Gloria a Ti! Me arrepiento y soy el primero de los que creen».
144. Dijo: «¡Moisés! Con Mis mensajes y con haberte hablado, te he escogido entre todos los hombres. ¡Coge, pues, lo que te doy y sé de los agradecidos!»
145. Y le escribimos en las Tablas una exhortación sobre todo y una explicación detallada de todo. «Cógelas, pues, con fuerza y ordena a tu pueblo que coja lo mejor de ellas». Yo os haré ver la morada de los perversos.
146. Apartaré de Mis signos a quienes se ensoberbezcan sin razón en la tierra. Sea cual sea el signo que ven, no creen en él. Si ven el camino de la buena dirección, no lo toman como camino, pero si ven el camino del descarrío, sí que lo toman como camino. Y esto es así porque han desmentido Nuestros signos y no han hecho caso de ellos.
147. Vanas serán las obras de quienes desmintieron Nuestros signos y la existencia de la otra vida. ¿Podrán ser retribuidos por otra cosa que por lo que hicieron?
148. Y el pueblo de Moisés, ido éste, hizo un ternero de sus aderezos, un cuerpo que mugía. ¿Es que no vieron que no les hablaba ni les dirigía? Lo cogieron y obraron impíamente.
149. Y, cuando se arrepintieron y vieron que se habían extraviado, dijeron: «Si nuestro Señor no se apiada de nosotros y nos perdona, seremos, ciertamente, de los que pierden».
150. Y, cuando Moisés regresó a su pueblo, airado y dolido, dijo: «¡Qué mal os habéis portado, luego de irme y dejaros! ¿Es que queréis adelantar el juicio de vuestro Señor?» Y arrojó las Tablas y, cogiendo de la cabeza a su hermano, lo arrastró hacia sí. Dijo: «¡Hijo de mi madre! La gente me ha humillado y casi me mata. ¡No hagas, pues, que los enemigos se alegren de mi desgracia! ¡No me pongas con el pueblo impío!»
151. Dijo: «¡Señor! ¡Perdónanos a mí y a mi hermano, e introdúcenos en Tu misericordia! Tú eres la Suma Misericordia».
152. A quienes cogieron el ternero les alcanzará la ira de su Señor y la humillación en la vida de acá. Así retribuiremos a los que inventan.
153. Con quienes, habiendo obrado mal, luego se arrepientan y crean, tu Señor será, sí, indulgente, misericordioso.
154. Cuando se calmó la ira de Moisés cogió las Tablas. Su texto contiene dirección y misericordia para quienes temen a su Señor.
155. Moisés eligió de su pueblo a setenta hombres para asistir a Nuestro encuentro. Cuando les sorprendió el Temblor dijo: «¡Señor! Si hubieras querido, les habrías hecho perecer antes y a mí también. ¿Vas a hacernos perecer por lo que han hecho los tontos de nuestro pueblo? Esto no es más que una prueba Tuya, que Te sirve para extraviar o dirigir a quien quieres. ¡Tú eres nuestro Amigo! Perdónanos, pues, y apiádate de nosotros! Nadie perdona tan bien como Tú.
156. Destínanos bien en la vida de acá y en la otra. Nos hemos vuelto a Ti». Dijo: «Inflijo Mi castigo a quien quiero, pero Mi misericordia es omnímoda». Destinaré a ella a quienes teman a Alá y den el azaque y a quienes crean en Nuestros signos.
157. a quienes sigan al Enviado, el Profeta de los gentiles, a quien ven mencionado en sus textos: en la Tora y en el Evangelio, que les ordena lo que está bien y les prohíbe lo que está mal, les declara lícitas las cosas buenas e ilícitas las impuras, y les libera de sus cargas y de las cadenas que sobre ellos pesaban. Los que crean en él, le sostengan y auxilien, los que sigan la Luz enviada abajo con él, ésos prosperarán.
158. Di: «¡Hombres Yo soy el Enviado de Alá a todos vosotros, de Aquél a Quien pertenece el dominio de los cielos y de la tierra. No hay más dios que Él. Él da la vida y da la muerte. ¡Creed, pues, en Alá y en su Enviado, el Profeta de los gentiles, que cree en Alá y en Sus palabras! ¡Y seguidle! Quizás, así, seáis bien dirigidos».
159. En el pueblo de Moisés había una comunidad que se dirigía según la Verdad, y que, gracias a ella, observaba la justicia.
160. Los dividimos en doce tribus, como comunidades. Cuando el pueblo pidió agua a Moisés, inspiramos a éste «¡Golpea la roca con tu vara!». Y brotaron de ella doce manantiales. Todos sabían de cuál debían beber. Hicimos que se les nublara y les enviamos de lo alto el maná y las codornices: «¡Comed de las cosas buenas de que os hemos proveído.» Y no fueron injustos con Nosotros, sino que lo fueron consigo mismos.
161. Y cuando se les dijo: «Habitad en esta ciudad y comed cuanto queráis de lo que en ella haya. Decid '¡Perdón!' ¡Entrad por la puerta prosternándoos! Os perdonaremos vuestros pecados y daremos más a los que hagan el bien».
162. Pero los impíos de ellos cambiaron por otras las palabras ¡que se les habían dicho y les enviamos un castigo del cielo por haber obrado impíamente.
163. Y pregúntales por aquella ciudad, a orillas del mar, cuyos habitantes violaban el sábado. Los sábados venían a ellos los peces a flor de agua y los otros días no venían a ellos. Les probamos así por haber obrado perversamente.
164. Y cuando unos dijeron: «¿Por qué exhortáis a un pueblo que Alá va a hacer perecer o a castigar severamente?» Dijeron: «Para que vuestro Señor nos disculpe. Quizás, así teman a Alá».
165. Y, cuando hubieron olvidado lo que se les había recordado, salvamos a quienes habían prohibido el mal e infligimos un mal castigo a los impíos, por haber obrado perversamente.
166. Y, cuando desatendieron las prohibiciones, les dijimos: «¡Convertíos en monos repugnantes!»
167. Y cuando tu Señor anunció que enviaría, ciertamente, contra ellos hasta el día de la Resurrección a gente que les impusiera un duro castigo. Ciertamente, tu Señor es rápido en castigar, pero también es indulgente, misericordioso.
168. Los dividimos en la tierra en comunidades. De ellos, había unos que eran justos y otros que no. Les probamos con bendiciones e infortunios. Quizás, así, se convirtieran.
169. Sus sucesores, habiendo heredado la Escritura, se apoderan de los bienes de este mundo, diciendo: «Ya se nos perdonará». Y si se les ofrecen otros bienes, semejantes a los primeros, se apoderan también de ellos. ¿No se concertó con ellos el pacto de la Escritura , según el cual no dirían nada contra Alá sino la verdad? Y eso que han estudiado cuanto en ella hay... Pero la Morada Postrera es mejor para quienes temen a Alá - ¿es que no razonáis?-,
170. para los que se aferran a la Escritura y hacen la azalá. No dejaremos de remunerar a quienes obren bien.
171. Y cuando sacudimos la montaña sobre ellos como si hubiera sido un pabellón y creyeron que se les venía encima: «¡Coged con fuerza lo que os hemos dado y recordad bien su contenido! Quizás, así, temáis a Alá».
172. Y cuando tu Señor sacó de los riñones de los hijos de Adán a su descendencia y les hizo atestiguar contra sí mismos: «¿No soy yo vuestro Señor?» Dijeron: «¡Claro que sí, damos fe!» No sea que dijerais el día de la Resurrección: «No habíamos reparado en ello».
173. O que dijerais: «Nuestros padres eran ya asociadores y nosostros no somos más que sus descendientes. ¿Vas a hacernos perecer por lo que los falsarios han hecho?»
174. Así explicamos las aleyas. Quizás así se conviertan.
175. Cuéntales lo que pasó con aquél a quien dimos Nuestros signos y se deshizo de ellos. El Demonio le persiguió y fue de los descarriados.
176. Si hubiéramos querido, le habríamos levantado con ellos. Pero se apegó a la tierra y siguió su pasión. Pasó con él como pasa con el perro: jadea lo mismo si le atacas que si le dejas en paz. Así es la gente que desmiente Nuestros signos. Cuéntales estas cosas. Quizás, así, reflexionen.
177. ¡Qué mal ejemplo da la gente que desmiente Nuestros signos y es injusta consigo misma!
178. Aquél a quien Alá dirige está en el buen camino. Aquéllos, en cambio, a quienes Él extravía, son los que pierden.
179. Hemos creado para la gehena a muchos de los genios y de los hombres. Tienen corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven, oídos con los que no oyen. Son como rebaños. No, aún más extraviados. Esos tales son los que no se preocupan.
180. Alá posee los nombres más bellos. Empléalos, pues, para invocarle y apártate de quienes los profanen, que serán retribuidos con arreglo a sus obras.
181. Entre nuestras criaturas hay una comunidad que se dirige según la Verdad y que, gracias a ella, observa la justicia.
182. A quienes desmientan Nuestos signos les conduciremos paso a paso, sin que sepan como.
183. Y les concedo una prórroga. Mi estratagema es segura.
184. ¿No reflexionan? Su paisano no es un poseso. Es sólo un monitor que habla claro.
185. ¿No han considerado el reino de los cielos y de la tierra y todo lo que Alá ha creado? ¿Y que tal vez se acerque su fin? ¿En qué anuncio, después de éste, van a creer?
186. Aquél a quien Alá extravía, no podrá encontrar quien le dirija. Él les dejará que yerren ciegos en su rebeldía.
187. Te preguntan por la Hora: «¿Cuándo llegará?» Di: «Sólo mi Señor tiene conocimiento de ella. Nadie sino Él la manifestará a su tiempo. Abruma en los cielos y en la tierra. No vendrá a vosotros sino de repente»,. Te preguntan a ti como si estuvieras bien enterado. Di: «Sólo Alá tiene conocimiento de ella». Pero la mayoría de los hombres no saben.
188. Di: «Yo no dispongo de nada que pueda aprovecharme o dañarme sino tanto cuanto Alá quiera. Si yo conociera lo oculto, abundaría en bienes y no me alcazaría el mal. Pero no soy sino un monitor, un nuncio de buenas nuevas para gente que cree».
189. Él es Quien os ha creado de una sola persona, de la que ha sacado a su cónyuge para que encuentre quietud en ella. Cuando yació con ella, ésta llevó una carga ligera, con la que iba de acá para allá; pero cuando se sintió pesada, invocaron ambos a Alá, su Señor. «Si nos das un hijo bueno, seremos, ciertamente, de los agradecidos.
190. Pero, cuando les dio uno bueno, pusieron a Alá asociados en lo que Él les había dado. ¡Y Alá está por encima de lo que Le asocian!
191. ¿Le asocian dioses que no crean nada -antes bien, ellos mismos han sido creados-
192. y que no pueden ni auxiliarles a ellos ni auxiliarse a sí mismos?
193. Si les llamáis a la Dirección, no os siguen. Les da lo mismo que les llaméis o no.
194. Aquéllos a quienes invocáis, en lugar de invocar a Alá, son siervos como vosotros. ¡Invocadles, pues, y que os escuchen, si es verdad lo que decís...!
195. ¿Tienen pies para andar, manos para asir, ojos para ver, oídos para oír? Di: «¡Invocad a vuestros asociados y urdid algo contra mí! ¡No me hagáis esperar!
196. Mi amigo es Alá, Que ha revelado la Escritura y Que elige a los justos como amigos.
197. Y los que vosotros invocáis, en lugar de invocarle a Él, no pueden auxiliaros a vosotros ni auxiliarse a sí mismos».
198. ¡Si les llamáis a la Dirección, no oyen. Les ves que te miran sin verte.
199. ¡Sé indulgente, prescribe el bien y apártate de los ignorantes!
200. Si el Demonio te incita al mal, busca refugio en Alá. Él todo lo oye, todo lo sabe.
201. Cuando los que temen a Alá sufren una aparición del Demonio, se dejan amonestar y ven claro.
202. A sus hermanos, en cambio, persisten en mantenerles descarriados.
203. Y si no les traes un signo, dicen: «¡Cómo! ¿Por qué no te has escogido uno?» Di: «Yo no hago más que seguir lo que mi Señor me revela». Ésas son pruebas visibles de vuestro Señor, dirección y misericordia para gente que cree.
204. Y, cuando se recite el Corán, ¡escuchadlo en silencio! Quizás así se os tenga piedad.
205. Invoca a tu Señor en tu interior, humilde y temerosamente, a media voz, mañana y tarde, y no seas de los despreocupados.
206. Los que están junto a tu Señor no tienen a menos servirle. Le glorifican y se prosternan ante Él.



38. Sad

Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 88 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. s. ¡Por el Corán, que contiene la Amonestación...!
2. Por los infieles están llenos de orgullo y en oposición.
3. ¡A cuántas generaciones, antes de ellos, hemos hecho perecer! Invocaron cuando ya no había tiempo para salvarse.
4. Se asombran de que uno salido de ellos haya venido a advertirles. Y dicen los infieles: «¡Éste es un mago mentiroso!
5. ¡Quiere reducir los dioses a un Dios Uno? ¡Es algo, ciertamente, asombroso!»
6. Sus dignatarios se fueron: «¡Id y manteneos fieles a vuestros dioses! ¡Esto es algo deseable!
7. No oímos que ocurriera tal cosa en la última religión. Esto no es más que una superchería.
8. ¿Se le ha revelado la Amonestación a él, de entre nosotros?» ¡Sí! ¡Dudan de Mi Amonestación! ¡No, aún no han gustado Mi castigo!
9. ¿O tienen los tesoros de misericordia de tu Señor, el Poderoso, el Munífico?
10. ¿O poseen el dominio de los cielos; de la tierra y de lo que entre ellos hay? Pues que suban por las cuerdas.
11. Todo un ejército de coalicionistas será aquí mismo derrotado.
12. Antes de ellos, otros desmintieron: el pueblo de Noé, los aditas y Faraón, el de las estacas,
13. los tamudeos, el pueblo de Lot, los habitantes de la Espesura. Ésos eran los coalicionistas.
14. No hicieron todos sino desmentir a los enviados y se cumplió Mi castigo.
15. No esperarán éstos más que un solo Grito, que no se repetirá.
16. Dicen: «¡Señor! ¡Anticípanos nuestra parte antes del día de la Cuenta!»
17. Ten paciencia con lo que dicen y recuerda a Nuestro siervo David, el fuerte. Su arrepentimiento era sincero.
18. Sujetamos, junto con él, las montañas para que glorificaran por la tarde y por la mañana.
19. Y los pájaros, en bandadas. Todo vuelve a Él.
20. Consolidamos su dominio y le dimos la sabiduría y la facultad de arbitrar.
21. ¿Te has enterado de la historia de los litigantes? Cuando subieron a palacio.
22. Cuando entraron adonde estaba David y éste se asustó al verles. Dijeron: «¡No tengas miedo! Somos dos partes litigantes, una de las cuales ha ofendido a la otra. Decide, pues, entre nosostros según justicia, imparcialmente, y dirígenos a la vía recta.
23. éste es mi hermano. Tiene noventa y nueve ovejas y yo una oveja. Dijo: '¡Confíamela!' Y me gana a discutir».
24. Dijo: «Sí, ha sido injusto contigo pidiéndote que agregaras tu oveja a las suyas». En verdad, muchos consocios se causan daño unos a otros; no los que creen y obran bien, pero ¡que pocos son éstos! David comprendió que sólo habíamos querido probarle y pidió perdón a su Señor. Cayó de rodillas y se arrepintió.
25. Se lo perdonamos y tiene un sitio junto a Nosotros y un bello lugar de retorno.
26. ¡David! Te hemos hecho sucesor en la tierra. ¡Decide, pues, entre los hombres según justicia! ¡No sigas la pasión! Si no, te extraviará del camino de Alá. Quienes se extravíen del camino de Alá tendrán un severo castigo. Por haber olvidado el día de la Cuenta.
27. No hemos creado en vano el cielo, la tierra y lo que entre ellos está. Así piensan los infieles. Y ¡ay de los infieles, por el Fuego...!
28. ¿Trataremos a quienes creen y obran bien igual que a quienes corrompen en la tierra, a los temerosos de Alá igual que a los pecadores?
29. Una Escritura que te hemos revelado, bendita, para que mediten en sus aleyas y para que los dotados de intelecto se dejen amonestar.
30. A David le regalamos Salomón. ¡Qué siervo tan agradable! Su arrepentimiento era sincero.
31. Cuando un anochecer le presentaron unos corceles de raza.
32. Y dijo: «Por amor a los bienes he descuidado el recuerdo de mi Señor hasta que se ha escondido tras el velo.
33. ¡Traédmelos!» Y se puso a desjarretarlos y degollarlos.
34. Aún probamos a Salomón cuando asentamos en su trono a su sosia. Luego, se arrepintió.
35. «¡Señor!» dijo. «¡Perdóname y regálame un dominio tal que a nadie después de mí le esté bien. Tú eres el Munífico».
36. Sujetamos a su servicio el viento, que soplaba suavemente allí donde él quería, a una orden suya.
37. Y los demonios, constructores y buzos de toda clase,
38. y otros, encadenados juntos.
39. «¡Esto es don Nuestro! ¡Agracia, pues, o retén, sin limitación!»
40. Tiene un sitio junto a Nosotros y un bello lugar de retorno.
41. ¡Y recuerda a nuestro siervo Job! Cuando invocó a su Señor. «El Demonio me ha infligido una pena y un castigo».
42. «¡Golpea con el pie! Ahí tienes agua fresca para lavarte y para beber».
43. Le regalamos su familia y otro tanto, como misericordia venida de Nosotros y como amonestación para los dotados de intelecto.
44. Y: «¡Toma en tu mano un puñado de hierba, golpea con él y no cometas perjurio!» Le encontramos paciente. ¡Qué siervo tan agradable! Su arrepentimiento era sincero.
45. Y recuerda a Nuestros siervos Abraham, Isaac y Jacob, fuertes y clarividentes.
46. Les hicimos objeto de distinción al recordarles la Morada.
47. Están junto a Nosotros, de los elegidos mejores.
48. Y recuerda a Ismael, Eliseo y Dulkifl, todos ellos de los mejores.
49. Esto es una amonestación. Los que teman a Alá tendrán, ciertamente, un bello lugar de retorno:
50. los jardines del edén, cuyas puertas estarán abiertas para ellos,
51. y en los que, reclinados, pedirán fruta abundante y bebida.
52. Junto a ellos estarán las de recatado mirar, de una misma edad.
53. Esto es lo que se os promete para el día de la Cuenta.
54. En verdad, éste será Nuestro sustento, sin fin.
55. Así será. Los rebeldes, en cambio, tendrán un mal lugar de retorno:
56. la gehena, en la que arderán. ¡Qué mal lecho...!
57. Esto ¡que lo gusten!: agua muy caliente, hediondo líquido
58. y otras muchas cosas por el estilo.
59. «He ahí a otra muchedumbre que se precipita con vosotros. No hay bienvenida para ellos. Arderán en el Fuego».
60. Dirán: «¡No! ¡No hay bienvenida para vosotros! ¡Sois vosotros los que nos habéis preparado esto! ¡Qué mala morada...!»
61. «¡Señor!» dirán, «a los que nos han preparado esto ¡dóblales el castigo en el Fuego!»
62. Dirán: «¿Cómo es que no vemos aquí a hombres que teníamos por malvados,
63. de los que nos burlábamos? ¿O es que se desvían de ellos las miradas?»
64. Sí, esto es verdad: la discusión entre los moradores del Fuego.
65. Di: «Yo no soy más que uno que advierte. No hay ningún otro dios que Alá, el Uno, el Invicto,
66. el Señor de los cielos, de la tierra y de lo que entre ellos está, el Poderoso, el Indulgente».
67. Di: «es una noticia enorme,
68. de la cual os apartáis.
69. Yo no tenía conocimiento del Consejo Supremo, cuando discutían unos con otros.
70. Lo único que se me ha revelado es que soy un monitor que habla claro».
71. Cuando tu Señor dijo a los ángeles: «Voy a crear a un mortal de arcilla
72. y, cuando lo haya formado armoniosamente e infundido en él de Mi Espíritu, ¡caed prosternados ante él!»
73. Los ángeles se prosternaron, todos juntos,
74. salvo Iblis, que se mostró altivo y fue de los infieles.
75. Dijo: «¡Iblis! ¿Qué es lo que te ha impedido prosternarte ante lo que con Mis manos he creado? ¿Ha sido la altivez, la arrogancia?»
76. Dijo: «Yo soy mejor que él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él le creaste de arcilla».
77. Dijo: «¡Sal de aquí! ¡Eres un maldito!
78. ¡Mi maldición te perseguirá hasta el día del Juicio!»
79. Dijo: «¡Señor, déjame esperar hasta el día de la Resurrección!»
80. Dijo: «Entonces, serás de aquéllos a quienes se ha concedido una prórroga
81. hasta el día del tiempo señalado».
82. Dijo: «¡Por Tu poder, que he de descarriarles a todos,
83. salvo a aquéllos que sean siervos Tuyos escogidos!»
84. Dijo: «La verdad es -y digo verdad-
85. que he de llenar la gehena contigo y con todos aquéllos que te hayan seguido».
86. Di: «Yo no os pido, a cambio, ningún salario ni me arrogo nada.
87. Ello no es más que una amonestación dirigida a todo el mundo.
88. Y os enteraréis, ciertamente, de lo que anuncia dentro de algún tiempo».

54. La luna (Al camar)

Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 55 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. Se acerca la Hora, se hiende la luna.
2. Si ven un signo, se apartan y dicen: «¡Es una magia continua!»
3. Desmienten y siguen sus pasiones. Pero todo está decretado.
4. Ya han recibido noticias disuasivas,
5. consumada sabiduría. Pero las advertencias no sirven.
6. ¡Apártate, pues, de ellos! El día que el Pregonero les convoque para algo horrible,
7. abatida la mirada, saldrán de las sepulturas como si fueran langostas esparcidas,
8. corriendo con el cuello extendido hacia el Pregonero. Dirán los infieles: «¡Éste es un día difícil!»
9. Antes de ello, ya el pueblo de Noé había desmentido. Desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: «¡Un poseso!», y fue rechazado.
10. Entonces, invocó a su Señor. «¡Estoy vencido! ¡Defiéndete!»
11. Abrimos las puertas del cielo a una lluvia torrencial
12. y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua se encontró según una orden decretada.
13. Le embarcamos en aquello de planchas y de fibras,
14. que navegó bajo Nuestra mirada como retribución de aquél que había sido negado.
15. La dejamos como signo. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
16. Y ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
17. Hemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
18. Los aditas desmintieron y ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
19. En un día nefasto e interminable enviamos contra ellos un viento glacial,
20. que arrancaba a los hombres como si hubieran sido troncos de palmeras descuajadas.
21. Y ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
22. Hemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
23. Los tamudeos desmintieron las advertencias
24. y dijeron: «¿Vamos a seguir a un solo mortal, salido de nosotros? ¡Estaríamos extraviados y deliraríamos!
25. ¿A él, entre nosotros, se le iba a confiar la Amonestación? ¡No, sino que es un mentiroso, un insolente!»
26. ¡Mañana verán quién es el mentiroso, el insolente!
27. Vamos a enviarles la camella para tentarles. ¡Obsérvales y ten paciencia!
28. Infórmales de que el agua debe repartirse entre ellos y de que beberán por turno.
29. Llamaron a su paisano, que se hizo cargo y desjarretó.
30. Y ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
31. Les lanzamos un solo Grito y fueron como hierba seca que se emplea para levantar una cerca.
32. Hemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
33. El pueblo de Lot desmintió las advertencias.
34. Enviamos contra ellos una tempestad de arena. Exceptuamos a la familia de Lot, a la que salvamos al rayar el alba,
35. en virtud de una gracia venida de Nosotros. Así retribuimos al agradecido.
36. Les había prevenido contra Nuestro rigor, pero pusieron en duda las advertencias.
37. Le exigieron a sus huéspedes y les apagamos los ojos. «¡Gustad Mi castigo y Mis advertencias!»
38. A la mañana siguiente, temprano, les sorprendió un castigo duradero.
39. «¡Gustad Mi castigo y Mis advertencias!»
40. Hemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
41. Y, ciertamente, la gente de Faraón fue advertida.
42. Desmintieron todos Nuestros signos y les sorprendimos como sorprende Uno poderoso, potísimo.
43. ¿Son vuestros infieles mejores que aquéllos? ¿O hay en las Escrituras algo que os inmunice?
44. ¿O dicen: «Somos un conjunto capaz de defenderse»?
45. Todos serán derrotados y huirán.
46. Pero la Hora es el tiempo que se les ha fijado y la Hora es crudelísima, amarguísima.
47. Los pecadores están extraviados y deliran.
48. El día que sean arrastrados boca abajo al Fuego: «¡Gustad el contacto del saqar !»
49. Todo lo hemos creado con medida.
50. Nuestra orden no consiste sino en una sola palabra, como un abrir y cerrar de ojos.
51. Hemos hecho perecer a vuestros semejantes. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
52. Todo lo que han hecho consta en las Escrituras.
53. Todo, grande o pequeño, está con signado.
54. Los temerosos de Alá estarán entre jardines y arroyos,
55. en una sede buena, junto a un potísimo Monarca.

86. El astro nocturno (At táriq)

Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 17 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. ¡Por el cielo y el astro nocturno!
2. Y ¿cómo sabrás qué es el astro nocturno?
3. Es la estrella de penetrante luz.
4. No hay nadie que no tenga un guardián.
5. ¡Que considere el hombre de qué ha sido creado!
6. Ha sido creado de un líquido fluente,
7. que sale de entre los riñones y las costillas.
8. En verdad, Él es capaz de volverle,
9. el día que sean probados los secretos
10. y no tenga ya fuerza ni quien le auxilie.
11. ¡Por el cielo periódico!
12. ¡Por la tierra que se abre!
13. Es, en verdad, una palabra decisiva,
14. seria.
15. Ellos emplean una artimaña,
16. y Yo empleo una artimaña,



17. ¡Concede una prórroga a los infieles, un poco más de prórroga!

90. La ciudad (Al balad)

Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 20 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. ¡No! ¡Juro por esta ciudad,
2. en la que estás avecindado!
3. ¡Por todo padre y lo que ha engendrado!
4. Hemos creado al hombre en aflicción.
5. ¿Cree que nadie podrá contra él?
6. Dice: «He consumido una hacienda considerable».
7. ¿Cree que nadie le ha visto?
8. ¿No le hemos dado dos ojos,
9. una lengua y dos labios?
10. ¿No le hemos mostrado las dos vías?
11. Pues nunca se ha puesto a subir la Cuesta.
12. Y ¿cómo sabrás qué es la Cuesta?
13. Es manumitir a un esclavo,
14. Alimentar en tiempo de hambre
15. A un pariente próximo huérfano,
16. A un pobre en la miseria.
17. Es, también, formar parte de los que creen, de los que se recomiendan mutuamente la paciencia y la misericordia.
18. Ésos son los de la Derecha.
19. En cambio, los que no creen en Nuestros signos, ésos son los de la izquierda.
20. Se cerrará un fuego sobre ellos.


Sunday, July 9, 2017

50. Qaf

Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 45 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. q. ¡Por el glorioso Corán!
2. Pero se asombran de que uno salido de ellos haya venido a advertirles. Y dicen los infieles: «¡Esto es algo asombroso!
3. ¿Es que cuando muramos y seamos tierra...? Es volver de lejos...»
4. Ya sabemos qué es lo que de ellos consume la tierra. Tenemos una Escritura que conserva.
5. Pero han desmentido la Verdad cuando ha venido a ellos y se encuentran en un estado de confusión.
6. ¿No ven el cielo que tienen encima, cómo lo hemos edificado y engalanado y no se ha agrietado?
7. Hemos extendido la tierra, colocado en ella firmes montañas y hecho crecer en ella toda especie primorosa,
8. como ilustración y amonestación para todo siervo arrepentido.
9. Hemos hecho bajar del cielo agua bendita, mediante la cual hacemos que crezcan jardines y el grano de la cosecha,
10. esbeltas palmeras de apretados racimos,
11. para sustento de los siervos. Y, gracias a ella, devolvemos la vida a un país muerto. Así será la Resurrección.
12. Antes de ello, ya habían desmentido el pueblo de Noé, los habitantes de ar-Ras, los tamudeos,
13. los aditas, Faraón, los hermanos de Lot,
14. los habitantes de la Espesura y el pueblo de Tubba. Todos ellos desmintieron a los enviados. Y se cumplió Mi amenaza.
15. ¿Es que Nos cansó la primera creación? Pues ellos dudan de una nueva creación.
16. Sí, hemos creado al hombre. Sabemos lo que su mente le sugiere. Estamos más cerca de él que su misma vena yugular.
17. Cuando los dos encargados de recoger recojan, sentados el uno a la derecha y el otro a la izquierda,
18. no pronunciará ninguna palabra que no tenga siempre a su lado a un observador preparado.
19. La agonía del moribundo traerá la Verdad: «¡Ahí tienes lo que rehuías!»
20. Se tocará la trompeta. Ése es el día de la Amenaza.
21. Cada uno vendrá acompañado de un conductor y de un testigo.
22. «Estas cosas te traían sin cuidado. Te hemos quitado el velo y, hoy, tu vista es penetrante».
23. Su compañero dirá: «Esto es lo que tengo preparado».
24. «¡Arrojad a la gehena a todo infiel pertinaz, desviado,
25. adversario del bien, violador de la ley, escéptico,
26. que ponía, junto con Alá, a otro dios! ¡Arrojadlo al castigo severo!»
27. Su compañero dirá: «¡Señor! No soy yo quien le hizo rebelarse, sino que él estaba ya profundamente extraviado».
28. Dirá: «¡No discutáis ante Mí! Ya os amenacé por anticipado.
29. Mi sentencia es inmutable. Yo no soy injusto con Mis siervos».
30. El día que digamos a la gehena: «¿Estás ya llena?», ella dirá: «¿Aún hay más?»
31. Y el Jardín será acercado a quienes hayan temido a Alá, bien cerca:
32. «Esto es lo que se os había prometido, a todo hombre sinceramente arrepentido, observador,
33. que tiene miedo secreto al Compasivo y viene con corazón contrito.
34. ¡Entrad en él en paz! ¡Éste es el día de la Eternidad!»
35. Tendrán allí cuanto deseen y aún dispondremos de más.
36. ¡A cuántas generaciones hemos hecho antes perecer, más temibles que ellos y que recorrieron el país en busca de escape.
37. Hay en ello, sí, una amonestación para quien tiene entendimiento, para quien aguza el oído y es testigo.
38. Creamos los cielos, la tierra y lo que entre ellos está en seis días, sin sufrir cansancio.
39. ¡Ten paciencia, pues, con lo que dicen y celebra las alabanzas de tu Señor antes de la salida del sol y de su puesta!
40. ¡Glorifícale durante la noche y después de la azalá!
41. ¡Estate atento al día que el pregonero llame de cerca,
42. al día que se oiga, de verdad, el Grito! Ése será el día de la Resurrección.
43. Somos Nosotros Quienes damos la vida y damos la muerte. Somos Nosotros el fin de todo.
44. El día que la tierra se abra despidiéndolos, rápidos..., Ésa es una reunión fácil para Nosotros.
45. Sabemos bien lo que dicen... ¡No debes tú forzarles! ¡Amonesta, más bien, por el Corán a quien tema Mi amenaza!